Una de las cosas más sanadoras que existe es compartir con personas que queremos y que sabemos que nos quieren. Compartir con amigos que nos escuchen, nos acompañen o nos hagan sentir importantes, es vital para nuestra salud. El ser humano es gregario por naturaleza, necesitamos ser parte de una red. Todos los problemas se sienten más pequeños si los compartimos con gente contenedora. Todas las ideas se afinan y crecen si nos ayudan personas que desean nuestro éxito. Por último, el sólo hecho de tocarse ha demostrado que tiene un efecto anti-estrés en el humano.
Pero no todas las relaciones hacen bien.
Debemos elegir personas positivas, que nos quieran, que sepamos honestas con nosotros. Y que deseen ser parte de nuestras vidas. Más de una vez he escuchado personas que se quejan de alguien que les genera muchos problemas sin que, aparentemente, les aporte nada bueno. Pero insisten en mantener la relación. ¿No sería mejor dejar que esa persona siga su camino y buscar alguien que nos respete? No hay que olvidar que todas las relaciones que tenemos son elegidas y construidas por nosotros. Lo que la relación nos da… es lo que hemos aceptado. Pero… ¿es lo que queremos seguir aceptando? Es nuestra responsabilidad escoger las personas de quienes vamos a depender emocionalmente.
Por otro lado, debemos estar conscientes de lo que nos ocurre en el grupo. La velocidad con que vivimos nos obliga a pasar por nuestros días en forma automática, cumpliendo obligaciones, repitiendo rutinas. Y eso nos adormece un poco, como también puede hacerlo un exceso de alcohol, el uso de drogas o una baja autoestima. Pero cuando estamos con amigos necesitamos claridad respecto a lo que está ocurriendo, para aprovechar contactos emocionales de buena calidad. Si no nos sentimos contenidos, optimistas, queridos, probablemente no estamos en el lugar correcto. Pero sólo lo detectaremos y podremos corregirlo si no entorpecemos nuestra conciencia.
Juntémonos, pero con amigos que elegimos y que creemos que vale la pena cuidar.
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sábado, 30 de julio de 2011
domingo, 26 de diciembre de 2010
Feliz navidad
¿Por qué necesitamos una fecha importante para decirle, a quienes queremos, lo que sentimos? ¿Por qué esperamos una fiesta especial para regalar esa parte de nuestra alma que hubiéramos querido entregar antes?
Imagino que a los seres humanos nos cuesta fluir. Y necesitamos de estas fiestas para que nos lleven de la mano y nos acerquen a ese ser que normalmente simplemente está.
La navidad rememora uno de los eventos más importantes para el mundo occidental. Pero también es una instancia para suavizar diferencias y mostrar algo de nuestros afectos.
En este mundo civilizado sujetamos nuestros cariños por diversas razones. Puede que no nos interpreten correctamente. Puede ser que quedemos en una posición muy vulnerable frente al otro. Puede ser que no vaya con el rol que estamos desempeñando. Puede ser que nos rechacen. Puede ser que despertemos celos inconvenientes. Puede ser que pensemos que no tenemos derecho a sentir de la forma en que lo hacemos. Y con cualquiera de estas razones alejamos momentos de intimidad y de alegría.
Es difícil atreverse a construir puentes. No conozco una receta para conseguirlo. Pero sé que me gustaría que se lo propusieran conmigo. Tal vez eso me sirva para adquirir el coraje de hacerlo yo.
Feliz Navidad, que todos podamos crear o descubrir caminos a los sentimientos de los que nos importan.
Imagino que a los seres humanos nos cuesta fluir. Y necesitamos de estas fiestas para que nos lleven de la mano y nos acerquen a ese ser que normalmente simplemente está.
La navidad rememora uno de los eventos más importantes para el mundo occidental. Pero también es una instancia para suavizar diferencias y mostrar algo de nuestros afectos.
En este mundo civilizado sujetamos nuestros cariños por diversas razones. Puede que no nos interpreten correctamente. Puede ser que quedemos en una posición muy vulnerable frente al otro. Puede ser que no vaya con el rol que estamos desempeñando. Puede ser que nos rechacen. Puede ser que despertemos celos inconvenientes. Puede ser que pensemos que no tenemos derecho a sentir de la forma en que lo hacemos. Y con cualquiera de estas razones alejamos momentos de intimidad y de alegría.
Es difícil atreverse a construir puentes. No conozco una receta para conseguirlo. Pero sé que me gustaría que se lo propusieran conmigo. Tal vez eso me sirva para adquirir el coraje de hacerlo yo.
Feliz Navidad, que todos podamos crear o descubrir caminos a los sentimientos de los que nos importan.
sábado, 24 de julio de 2010
¿Existen las coincidencias?
Muchas veces he comentado que estoy segura de que las coincidencias no existen. Creo que el universo facilita las cosas que tienen que ser. Sin embargo, creo que es muy difícil darse cuenta de qué es lo que uno debe decidir cuando se le presentan estas ventanas de decisión que a veces llamamos coincidencias. Podemos darnos cuenta de que algo importante está frente a nosotros. Podemos darnos cuenta de que ese algo espera alguna acción de parte nuestra. Pero darnos cuenta de qué es lo que debemos hacer es mucho más difícil de lo que parece a simple vista.
Ojalá pudiera iluminarnos alguien sobre el camino que debemos tomar. Pero aquí es donde entra el libre albedrío. Y cada cual debe resolver solo cómo enfrentar estos retos del universo.
Podemos tomar la actitud pasiva, quedarnos en nuestra zona de confort, lo conocido, bueno o malo. Para no enfrentar el miedo a lo desconocido. No hacer cambios es también una toma de decisión. Igual se ha elegido un camino. Aunque a veces no visualizamos que también habrá consecuencias. Y muchas veces ni nos damos cuenta de que tomamos una determinación.
O podemos crear algo a partir de estos momentos que gatillan la duda, el asombro. Y claro, acá nos encontramos frente al misterio más absoluto. Este enigma da susto. Y el susto se mezcla con la duda sobre la propia capacidad de resolver los hechos correctamente. Es difícil tomar buenas decisiones. Siempre hay una renuncia asociada y los humanos no queremos perder nunca nada. Pero tomar el riesgo puede ayudarnos a crecer. Tal vez pueda ayudar un amigo, de esos que nos dicen las cosas que pueden ayudarnos, aunque nos incomoden. No siempre es rápido o fácil este proceso.
Como consuelo, puedo contarles que las coincidencias volverán a ponernos en el camino esos asuntos que debemos resolver de una forma diferente. Por otro lado… también puede ocurrir que nos llevemos una vida entera recibiendo esas coincidencias, sin atinar nunca a tomar la decisión correcta.
Ojalá pudiera iluminarnos alguien sobre el camino que debemos tomar. Pero aquí es donde entra el libre albedrío. Y cada cual debe resolver solo cómo enfrentar estos retos del universo.
Podemos tomar la actitud pasiva, quedarnos en nuestra zona de confort, lo conocido, bueno o malo. Para no enfrentar el miedo a lo desconocido. No hacer cambios es también una toma de decisión. Igual se ha elegido un camino. Aunque a veces no visualizamos que también habrá consecuencias. Y muchas veces ni nos damos cuenta de que tomamos una determinación.
O podemos crear algo a partir de estos momentos que gatillan la duda, el asombro. Y claro, acá nos encontramos frente al misterio más absoluto. Este enigma da susto. Y el susto se mezcla con la duda sobre la propia capacidad de resolver los hechos correctamente. Es difícil tomar buenas decisiones. Siempre hay una renuncia asociada y los humanos no queremos perder nunca nada. Pero tomar el riesgo puede ayudarnos a crecer. Tal vez pueda ayudar un amigo, de esos que nos dicen las cosas que pueden ayudarnos, aunque nos incomoden. No siempre es rápido o fácil este proceso.
Como consuelo, puedo contarles que las coincidencias volverán a ponernos en el camino esos asuntos que debemos resolver de una forma diferente. Por otro lado… también puede ocurrir que nos llevemos una vida entera recibiendo esas coincidencias, sin atinar nunca a tomar la decisión correcta.
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viernes, 16 de julio de 2010
El amor fluye por las almas
Quisiera rendir un pequeño homenaje a un hombre bueno, que crió con amor y sabiduría hijos que no llevan su sangre. Como él, sé que hay otros hombres y mujeres que han abierto su corazón a hijos que no llevan sus cromosomas. Y quiero hacer extensivo a ellos este pequeño homenaje. Porque con su amor incondicional hacen mejor este mundo y nuestras vidas.
Es verdad, cuando un niño es hijo de la mujer o del hombre que uno ama, es fácil amarle también. Pero algunos de estos niños se adueñan del corazón de hombres y mujeres que los crían sin tener nexo ninguno. Y aún así fluye amor. Hay quienes no reconocen familia si no hay lazos biológicos. Pero la biología no trae, necesariamente, amor en el mismo paquete. Existen familias biológicas bellas, unidas, incondicionales. Pero también las hay que se desparraman por el mundo sin raíces profundas en ningún afecto.
Qué misterio éste del amor. ¿Por qué a veces la placidez de un bebé, la sonrisa de un niño, nos llena el alma de futuro? ¿Por qué otras veces un niño que nos fue dado por la naturaleza no consigue que inventemos una vida para él?
No es que desprecie los vínculos biológicos. Tengo dos hijas que llevan mi sangre y las amo entrañablemente. Pero creo que sólo constituyen uno de los caminos. El amor, finalmente, fluye de alma en alma.
Es verdad, cuando un niño es hijo de la mujer o del hombre que uno ama, es fácil amarle también. Pero algunos de estos niños se adueñan del corazón de hombres y mujeres que los crían sin tener nexo ninguno. Y aún así fluye amor. Hay quienes no reconocen familia si no hay lazos biológicos. Pero la biología no trae, necesariamente, amor en el mismo paquete. Existen familias biológicas bellas, unidas, incondicionales. Pero también las hay que se desparraman por el mundo sin raíces profundas en ningún afecto.
Qué misterio éste del amor. ¿Por qué a veces la placidez de un bebé, la sonrisa de un niño, nos llena el alma de futuro? ¿Por qué otras veces un niño que nos fue dado por la naturaleza no consigue que inventemos una vida para él?
No es que desprecie los vínculos biológicos. Tengo dos hijas que llevan mi sangre y las amo entrañablemente. Pero creo que sólo constituyen uno de los caminos. El amor, finalmente, fluye de alma en alma.
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martes, 6 de julio de 2010
Cuando nada más cabe... creer en Dios es la respuesta
Siempre he sentido que mi vida es privilegiada. Tengo hijas preciosas, mi trabajo me encanta, mis amigos son excepcionales. Todos los días parten con un gran deseo de vivir lo que me traiga el destino.
Tal vez por eso, el dolor inmenso que me llegó ayer desestructuró mi vida. Muchas cosas siguen igual, reuniones, compromisos, tareas, en una secuencia automática que desdibuja un poco la realidad. Pero algo dentro del alma cambió para siempre. Este dolor extiende sus brazos más allá de mis límites y va a unirse a otra pena gigantesca que roba deseos de vivir. Es como si se alimentara del horizonte y sólo se expandiera. Crece con cada pensamiento, no madura, no se va.
Hoy en la mañana, mientras miraba por mi ventana, esperando que el amanecer dibujara contra el cielo una imagen tranquilizadora, pensaba en lo frágil que puede ser la felicidad, la vida misma.
Todavía no comprendo este sufrimiento. Ya llegará, imagino, el entendimiento. Sólo sé que, en estos momentos, lo único que le queda al alma es creer en Dios.
Tal vez por eso, el dolor inmenso que me llegó ayer desestructuró mi vida. Muchas cosas siguen igual, reuniones, compromisos, tareas, en una secuencia automática que desdibuja un poco la realidad. Pero algo dentro del alma cambió para siempre. Este dolor extiende sus brazos más allá de mis límites y va a unirse a otra pena gigantesca que roba deseos de vivir. Es como si se alimentara del horizonte y sólo se expandiera. Crece con cada pensamiento, no madura, no se va.
Hoy en la mañana, mientras miraba por mi ventana, esperando que el amanecer dibujara contra el cielo una imagen tranquilizadora, pensaba en lo frágil que puede ser la felicidad, la vida misma.
Todavía no comprendo este sufrimiento. Ya llegará, imagino, el entendimiento. Sólo sé que, en estos momentos, lo único que le queda al alma es creer en Dios.
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miércoles, 30 de junio de 2010
Las finanzas y las relaciones interpersonales
Aprender a usar racionalmente el dinero tiene que ver con la inteligencia, sin duda. Si yo no consigo entender cuánto puedo gastar, no voy a ordenar mi presupuesto. Pero, a veces, también tiene que ver con las relaciones humanas y esa compleja forma de convertir en actividades cotidianas nuestros más profundos deseos o problemas.
Una mujer que depende de un hombre que, en realidad, no quiere apoyar, puede demostrar su rabia o su indiferencia descompensando su presupuesto. O puede hacerle creer que debe depender de él, para no tener que darse el trabajo de generar su propio ordenamiento o poder atarle de una forma poco sana.
El marido que no quiere que su mujer trabaje muchas veces evita, en realidad, que ella adquiera destrezas en áreas que fueron su propia caja negra.
Un hijo puede usar los gastos desmedidos como una forma de llamar la atención de sus padres. No siempre la búsqueda de afecto de los hijos usa los caminos apropiados.
Si la persona para la que van intencionados estos mensajes subliminales no los comprende, el problema se eterniza y no se resuelve nada.
A veces, también, nuestra forma de ahorro (o no ahorro) puede mostrarle al mundo nuestros más profundos condicionamientos respecto a la vida.
Y entonces somos nosotros mismos los que debemos leer el mensaje. Tal vez, revisar nuestra forma de tomar decisiones respecto al dinero o el significado que le damos a algunos gastos…
Nuestra sociedad valora las finanzas como un punto central en nuestra forma de vivir. Son, por lo mismo, muy pocas las relaciones que pueden establecerse con cierta independencia emocional del tema. No nos queda más que aprender a leer los mensajes envueltos en materias financieras y tomar las decisiones correctas a partir de lo que desciframos. Esto puede ayudarnos no sólo a tener finanzas más saludables, sino también a tener relaciones más saludables. En definitiva, a vivir mejor.
Una mujer que depende de un hombre que, en realidad, no quiere apoyar, puede demostrar su rabia o su indiferencia descompensando su presupuesto. O puede hacerle creer que debe depender de él, para no tener que darse el trabajo de generar su propio ordenamiento o poder atarle de una forma poco sana.
El marido que no quiere que su mujer trabaje muchas veces evita, en realidad, que ella adquiera destrezas en áreas que fueron su propia caja negra.
Un hijo puede usar los gastos desmedidos como una forma de llamar la atención de sus padres. No siempre la búsqueda de afecto de los hijos usa los caminos apropiados.
Si la persona para la que van intencionados estos mensajes subliminales no los comprende, el problema se eterniza y no se resuelve nada.
A veces, también, nuestra forma de ahorro (o no ahorro) puede mostrarle al mundo nuestros más profundos condicionamientos respecto a la vida.
Y entonces somos nosotros mismos los que debemos leer el mensaje. Tal vez, revisar nuestra forma de tomar decisiones respecto al dinero o el significado que le damos a algunos gastos…
Nuestra sociedad valora las finanzas como un punto central en nuestra forma de vivir. Son, por lo mismo, muy pocas las relaciones que pueden establecerse con cierta independencia emocional del tema. No nos queda más que aprender a leer los mensajes envueltos en materias financieras y tomar las decisiones correctas a partir de lo que desciframos. Esto puede ayudarnos no sólo a tener finanzas más saludables, sino también a tener relaciones más saludables. En definitiva, a vivir mejor.
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lunes, 28 de junio de 2010
¿Para qué sirve este dolor?
El dolor, a veces, nos cae encima como el inesperado ruido del trueno. Y quiebra esa calma que nos trae la rutina.
Nos preguntamos ¿Cómo borrar este dolor que paraliza el alma? ¿Cómo evitar nuevos dolores?
Y entonces el dolor viene a decirnos que llegó para contrastar todo lo hermoso que ahora deberemos atesorar de nuestros recuerdos. Hay muchos momentos dulces que hemos vivido, que afloran cuando el dolor clava su espada en nuestro pecho. Momentos con humor, besos tiernos, la tranquilidad de saber que cuentas con un amigo en un momento de indecisión, placeres que alumbraron tu día. No debemos perder de vista lo hermoso que vivimos.
Entonces las preguntas que surgen son diferentes ¿Cómo puedo construir nuevos momentos felices con este aprendizaje? ¿Para qué me sirve este dolor? ¿Cómo ser capaces de tomar el dolor y convertirlo en crecimiento?
Es difícil esto en un momento de dolor. Pero tal vez los amigos ayuden a hacer esta reflexión, que vale la pena, porque después viene la paz. Y la paz en el alma nos ayuda a vivir más sanos, mejor.
Nos preguntamos ¿Cómo borrar este dolor que paraliza el alma? ¿Cómo evitar nuevos dolores?
Y entonces el dolor viene a decirnos que llegó para contrastar todo lo hermoso que ahora deberemos atesorar de nuestros recuerdos. Hay muchos momentos dulces que hemos vivido, que afloran cuando el dolor clava su espada en nuestro pecho. Momentos con humor, besos tiernos, la tranquilidad de saber que cuentas con un amigo en un momento de indecisión, placeres que alumbraron tu día. No debemos perder de vista lo hermoso que vivimos.
Entonces las preguntas que surgen son diferentes ¿Cómo puedo construir nuevos momentos felices con este aprendizaje? ¿Para qué me sirve este dolor? ¿Cómo ser capaces de tomar el dolor y convertirlo en crecimiento?
Es difícil esto en un momento de dolor. Pero tal vez los amigos ayuden a hacer esta reflexión, que vale la pena, porque después viene la paz. Y la paz en el alma nos ayuda a vivir más sanos, mejor.
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viernes, 21 de mayo de 2010
¿Qué nos mueve?
Hace poco conocí a un hombre extraordinario. Es bueno en su trabajo, con gran capacidad de trabajo en equipo. Pero lo sorprendente llega al ir explorando su vida con mayor detalle. Uno entonces descubre que dedica parte de su tiempo a construir mediaguas para personas que perdieron su casa con el terremoto, que se preocupa de recolectar ropa y alimentos para llevarlos a un pueblo en el sur y organiza grupos de ayuda para diversos fines con gran capacidad de convocatoria. Él construye con un inmenso deseo de hacer de este mundo un lugar mejor para todos.
Desde hace un tiempo, una mujer que me conoce muy poco se ha dedicado a hacer comentarios negativos sobre mí. Puede que alguien se haya dejado convencer por sus palabras inteligentemente hilvanadas. Yo sé que no son ciertas y eso me basta. Esta situación ni siquiera me produce rabia. Más bien curiosidad. Porque quisiera saber qué la mueve. ¿Por qué gastar esfuerzos en dañar a alguien en vez de disfrutar lo que tiene?
¿Qué mueve a las personas a elegir en cada momento hacer una cosa u otra? ¿Por qué algunos miran hacia adelante y otros sólo el momento? ¿Por qué algunos miran a los demás y otros sólo a sí mismos? ¿Dónde surge esa llama que enciende el espíritu de una persona y la convierte en un constructor del universo?
Me gustaría poder contestar estas preguntas, porque sé que los que agradecen lo que tienen y tratan de compartirlo disfrutan de mejor salud que aquellos que se centran en quitarle algo a los demás.
Desde hace un tiempo, una mujer que me conoce muy poco se ha dedicado a hacer comentarios negativos sobre mí. Puede que alguien se haya dejado convencer por sus palabras inteligentemente hilvanadas. Yo sé que no son ciertas y eso me basta. Esta situación ni siquiera me produce rabia. Más bien curiosidad. Porque quisiera saber qué la mueve. ¿Por qué gastar esfuerzos en dañar a alguien en vez de disfrutar lo que tiene?
¿Qué mueve a las personas a elegir en cada momento hacer una cosa u otra? ¿Por qué algunos miran hacia adelante y otros sólo el momento? ¿Por qué algunos miran a los demás y otros sólo a sí mismos? ¿Dónde surge esa llama que enciende el espíritu de una persona y la convierte en un constructor del universo?
Me gustaría poder contestar estas preguntas, porque sé que los que agradecen lo que tienen y tratan de compartirlo disfrutan de mejor salud que aquellos que se centran en quitarle algo a los demás.
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sábado, 1 de mayo de 2010
Hagamos el cambio
En octubre, poco después de mi cumpleaños, comencé a sentir que debía prepararme para algo. No sabía exactamente de qué se trataba, no estaba frente a una premonición ni nada parecido. Sólo la sensación de que vendrían cambios importantes, que me afectarían de alguna forma. Tampoco adivinaba hacia dónde llevarían esos cambios.
A los pocos meses comenzaron, efectivamente, a transformarse varios aspectos en mi vida. Algunos en un sentido claramente positivo, otros, con sufrimientos grandes que más adelante, seguro, comprenderé.
Y vino el terremoto. Gran revolución de cómo vive uno lo cotidiano. Pero lo más estremecedor todavía no llegaba. Tuve la oportunidad de trabajar en Chillán y Talcahuano, donde el terremoto tomó una dimensión humana muy potente. Mucha gente vivió dolores inmensos, en un desamparo que es, también, nuestra responsabilidad. Cruzar esas miradas, sentir la responsabilidad de devolver algo de luz fue una experiencia muy marcadora en mi vida. Aunque no fue fácil ese período, agradezco haber podido encontrarme con mis sentimientos más profundos. Agradezco haber podido ayudar a mitigar algún dolor. Agradezco la posibilidad que me dio, todo este torbellino de eventos y sensaciones, de conocer personas absolutamente maravillosas.
Pero lo más estremecedor es que esta gente no empezó a sufrir con el terremoto. Este evento sólo transfirió a nuestra consciencia situaciones de abandono, de un exilio interno que no trajo consigo oportunidades de conocer otros mundos ni de estudiar y forjarse un futuro. Éste era un exilio de la zona visible de nuestra sociedad. Ellos siempre estuvieron allí, con dolores diversos, pero nuestra vida transcurría en otra dimensión de este mismo país.
En el día del trabajo, quiero enviarle al universo mi deseo de que toda esa gente, que vio como el mar les llevaba su vida fuera de la vida, que vio como el terremoto derrumbaba los pilares de su mundo, vuelva a encontrar la posibilidad de trabajar para reconstruir sus sueños. Y quiero proponerme participar para que eso sea posible.
A los pocos meses comenzaron, efectivamente, a transformarse varios aspectos en mi vida. Algunos en un sentido claramente positivo, otros, con sufrimientos grandes que más adelante, seguro, comprenderé.
Y vino el terremoto. Gran revolución de cómo vive uno lo cotidiano. Pero lo más estremecedor todavía no llegaba. Tuve la oportunidad de trabajar en Chillán y Talcahuano, donde el terremoto tomó una dimensión humana muy potente. Mucha gente vivió dolores inmensos, en un desamparo que es, también, nuestra responsabilidad. Cruzar esas miradas, sentir la responsabilidad de devolver algo de luz fue una experiencia muy marcadora en mi vida. Aunque no fue fácil ese período, agradezco haber podido encontrarme con mis sentimientos más profundos. Agradezco haber podido ayudar a mitigar algún dolor. Agradezco la posibilidad que me dio, todo este torbellino de eventos y sensaciones, de conocer personas absolutamente maravillosas.
Pero lo más estremecedor es que esta gente no empezó a sufrir con el terremoto. Este evento sólo transfirió a nuestra consciencia situaciones de abandono, de un exilio interno que no trajo consigo oportunidades de conocer otros mundos ni de estudiar y forjarse un futuro. Éste era un exilio de la zona visible de nuestra sociedad. Ellos siempre estuvieron allí, con dolores diversos, pero nuestra vida transcurría en otra dimensión de este mismo país.
En el día del trabajo, quiero enviarle al universo mi deseo de que toda esa gente, que vio como el mar les llevaba su vida fuera de la vida, que vio como el terremoto derrumbaba los pilares de su mundo, vuelva a encontrar la posibilidad de trabajar para reconstruir sus sueños. Y quiero proponerme participar para que eso sea posible.
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jueves, 22 de octubre de 2009
Gracias
Esta vez sólo quiero hacer público mi agradecimiento, a Dios, al universo, a todas las personas que han ayudado a construir mi vida tal como es hoy.
Estoy agradecida por mi vida, mis hijas. Por esos amigos que contestan mis requerimientos y aquellos que llaman aunque yo no haya intentado contactarlos. Por mi casa, donde se huele vainilla y se respira paz. Por las luces de la ciudad de noche que se ven desde mi ventana, por la taza de café que me permite aquietar las revoluciones del día, por mi barrio, por mis sueños y los sueños de los que amo.
Por esas personas que me trajeron dolores que me ayudaron a crecer, por quienes me sonrieron iluminando un día que no siempre empezó bien. Por la posibilidad de trabajar en lo que amo. Por el alimento que a diario puedo compartir con mis hijas. Por quienes me regalaron su abrazo, sus palabras, su tiempo.
Estoy agradecida por la posibilidad de aprender, de amar, de ser feliz.
Estoy agradecida por mi vida, mis hijas. Por esos amigos que contestan mis requerimientos y aquellos que llaman aunque yo no haya intentado contactarlos. Por mi casa, donde se huele vainilla y se respira paz. Por las luces de la ciudad de noche que se ven desde mi ventana, por la taza de café que me permite aquietar las revoluciones del día, por mi barrio, por mis sueños y los sueños de los que amo.
Por esas personas que me trajeron dolores que me ayudaron a crecer, por quienes me sonrieron iluminando un día que no siempre empezó bien. Por la posibilidad de trabajar en lo que amo. Por el alimento que a diario puedo compartir con mis hijas. Por quienes me regalaron su abrazo, sus palabras, su tiempo.
Estoy agradecida por la posibilidad de aprender, de amar, de ser feliz.
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domingo, 18 de octubre de 2009
Elijamos lo que deseamos realmente
A veces
…arriesgamos el resultado de algún examen importante porque no lo preparamos adecuadamente por dedicarle tiempo a un juego virtual o a una película.
…dejamos ir de nuestras vidas a personas importantes porque nos dejamos llevar por sensaciones placenteras cuyas consecuencias no medimos.
…tenemos problemas de salud por comer un alimento que sabemos que nos hace daño.
Perdemos el foco de qué es realmente importante y qué no lo es. A todos nos ha pasado. Tomamos una decisión equivocada y después nos lamentamos por una desgracia que nosotros mismos provocamos.
Todas las decisiones que tomamos diariamente tienen consecuencias. Y las de dejamos de tomar también. Al momento de elegir pensemos en los efectos. Si arriesgamos algo importante es el momento de salvarlo. Si no arriesgamos nada, podremos disfrutar mejor en la conciencia de haber elegido lo correcto.
…arriesgamos el resultado de algún examen importante porque no lo preparamos adecuadamente por dedicarle tiempo a un juego virtual o a una película.
…dejamos ir de nuestras vidas a personas importantes porque nos dejamos llevar por sensaciones placenteras cuyas consecuencias no medimos.
…tenemos problemas de salud por comer un alimento que sabemos que nos hace daño.
Perdemos el foco de qué es realmente importante y qué no lo es. A todos nos ha pasado. Tomamos una decisión equivocada y después nos lamentamos por una desgracia que nosotros mismos provocamos.
Todas las decisiones que tomamos diariamente tienen consecuencias. Y las de dejamos de tomar también. Al momento de elegir pensemos en los efectos. Si arriesgamos algo importante es el momento de salvarlo. Si no arriesgamos nada, podremos disfrutar mejor en la conciencia de haber elegido lo correcto.
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miércoles, 14 de octubre de 2009
Formas de facilitar el consumo de vegetales
Tenga vegetales en su casa.
Asegúrese de tener en casa los alimentos que debe consumir. Los vegetales congelados pueden resolver las situaciones en que no se dispone de verduras frescas. Asimismo, evite comprar lo que no desea consumir.
Facilite su consumo.
Tenga algunos lavados, sin piel, trozados, tratados de alguna forma fácil de consumir.
Explore nuevas formas de consumirlos.
Experimente, mezcle, busque recetas nuevas. Las ensaladas no son la única manera de consumir vegetales.
Esconda aquellos menos atractivos.
Un puré de papas puede bajar el sabor de muchos vegetales, como repollos de Bruselas, espinaca o cualquier vegetal que en casa no sea especialmente apetecido. Y de paso le da un giro al tradicional puré, dándole un aspecto atractivo y novedoso.
Juegue con el arco iris.
Tiene varias ventajas. Los diferentes colores representan diferentes grupos de nutrientes, además el plato se verá más atractivo, es una forma de disimular sabores fuertes que solos serían menos atractivos.
Invente pequeñas colaciones.
Puede intentar con varitas de zanahoria, varitas de apio, cubitos de pepino, ramitas de brócoli cocidas en el punto exacto (para que no queden demasiado blandas), tomatitos cherry y trozos de todas las frutas existentes.
Por último, recuerde que aunque inicialmente pueda parecer algo extraño, una vez que se haya convertido en costumbre será fácil de hacer… y tal vez incluso tiente a otros a probar…
Asegúrese de tener en casa los alimentos que debe consumir. Los vegetales congelados pueden resolver las situaciones en que no se dispone de verduras frescas. Asimismo, evite comprar lo que no desea consumir.
Facilite su consumo.
Tenga algunos lavados, sin piel, trozados, tratados de alguna forma fácil de consumir.
Explore nuevas formas de consumirlos.
Experimente, mezcle, busque recetas nuevas. Las ensaladas no son la única manera de consumir vegetales.
Esconda aquellos menos atractivos.
Un puré de papas puede bajar el sabor de muchos vegetales, como repollos de Bruselas, espinaca o cualquier vegetal que en casa no sea especialmente apetecido. Y de paso le da un giro al tradicional puré, dándole un aspecto atractivo y novedoso.
Juegue con el arco iris.
Tiene varias ventajas. Los diferentes colores representan diferentes grupos de nutrientes, además el plato se verá más atractivo, es una forma de disimular sabores fuertes que solos serían menos atractivos.
Invente pequeñas colaciones.
Puede intentar con varitas de zanahoria, varitas de apio, cubitos de pepino, ramitas de brócoli cocidas en el punto exacto (para que no queden demasiado blandas), tomatitos cherry y trozos de todas las frutas existentes.
Por último, recuerde que aunque inicialmente pueda parecer algo extraño, una vez que se haya convertido en costumbre será fácil de hacer… y tal vez incluso tiente a otros a probar…
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martes, 13 de octubre de 2009
Regalemos abrazos
Recuerdo algunos abrazos especiales en mi vida.
Guardo en un lugar especial de mi corazón uno de ellos, intenso, largo, lleno de sentimientos encontrados, una despedida. Con ese abrazo no sólo me despedí de la persona que abrazaba. Ese avión separó dos trozos de mi historia que no han vuelto a encontrar un puente. Pero el recuerdo de ese abrazo me dio fuerzas en otros momentos de mi vida.
Atesoro también un abrazo reciente, dulce, acogedor, lleno de cariño, que me dio un amigo querido, me entibió el alma y me hizo pensar en las muchas cosas que tengo que agradecer, además de su amistad.
Un abrazo puede cambiar una vida. Puede ser cariñoso, protector, dulce, sensual, o como queramos que sea. Lleva la potencia de nuestros sentimientos y nos permite recibir mensajes importantes de afecto y compañía. Puede quedarse en nuestra memoria, sirviendo de apoyo aún mucho tiempo después de haberlo recibido. Un abrazo puede transmitir mucha energía, reconfortar, acercar.
Regalemos abrazos. El mundo será mejor.
Guardo en un lugar especial de mi corazón uno de ellos, intenso, largo, lleno de sentimientos encontrados, una despedida. Con ese abrazo no sólo me despedí de la persona que abrazaba. Ese avión separó dos trozos de mi historia que no han vuelto a encontrar un puente. Pero el recuerdo de ese abrazo me dio fuerzas en otros momentos de mi vida.
Atesoro también un abrazo reciente, dulce, acogedor, lleno de cariño, que me dio un amigo querido, me entibió el alma y me hizo pensar en las muchas cosas que tengo que agradecer, además de su amistad.
Un abrazo puede cambiar una vida. Puede ser cariñoso, protector, dulce, sensual, o como queramos que sea. Lleva la potencia de nuestros sentimientos y nos permite recibir mensajes importantes de afecto y compañía. Puede quedarse en nuestra memoria, sirviendo de apoyo aún mucho tiempo después de haberlo recibido. Un abrazo puede transmitir mucha energía, reconfortar, acercar.
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lunes, 12 de octubre de 2009
Atrévase
Tenga confianza en usted, en lo que puede conseguir en la vida. Nada puede construirse sobre la base del miedo. Sólo pueden construirse proyectos y relaciones sólidas sobre la base del amor, la perseverancia y la confianza en nuestro poder.
A veces nos paraliza el miedo a no estar a la altura de los acontecimientos, o la posibilidad de ser rechazado en alguna solicitud. Pero ¿Para qué son útiles estos miedos? Sólo para perder autoestima y confianza en nuestras capacidades.
Piénselo bien. Si va por algo que realmente le importa ¿qué es lo peor que puede ocurrir? Que no lo consiga. Pero también puede ocurrir que sí obtenga lo que quiere.
Si decide no jugársela por eso que desea…no tiene mejor opción que quedar en la situación inicial.
¿Con cuál de las dos actitudes tiene mejores posibilidades de ganar algo?
A veces nos paraliza el miedo a no estar a la altura de los acontecimientos, o la posibilidad de ser rechazado en alguna solicitud. Pero ¿Para qué son útiles estos miedos? Sólo para perder autoestima y confianza en nuestras capacidades.
Piénselo bien. Si va por algo que realmente le importa ¿qué es lo peor que puede ocurrir? Que no lo consiga. Pero también puede ocurrir que sí obtenga lo que quiere.
Si decide no jugársela por eso que desea…no tiene mejor opción que quedar en la situación inicial.
¿Con cuál de las dos actitudes tiene mejores posibilidades de ganar algo?
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domingo, 11 de octubre de 2009
¿Se lo presentarías a tu mamá?
Cuando estamos con una nueva pareja las cosas suelen flotar alrededor nuestro y no dimensionamos correctamente lo que ocurre. Al cabo de un tiempo, puede que sintamos lo mismo en una dimensión más real, pero también puede cambiar nuestra percepción, y ya habremos tomado muchas decisiones que pueden afectar nuestro futuro. ¿Habrá alguna de alertar a nuestro cerebro si algo no es completamente sano?
Hace muchos años, un compañero de curso me hizo una pregunta que sólo cobró verdadero significado muchos años después. Yo le contaba de una nueva pareja, pero también le expresaba mis dudas sobre lo adecuado o no que pudiera ser mantener esta relación en el tiempo. Él me miró y me preguntó ¿se lo presentarías a tu mamá?
Cuando uno se enfrenta a esta pregunta, no sólo analiza su principal marco de referencia, la familia. También se pone inconscientemente en la perspectiva de los seres que le aman a uno y le desean lo mejor. Y puede ayudar a contestar la pregunta original ¿es adecuado? Es verdad que muchas veces tenemos conflictos y diferencias de opinión con la familia. Pero el vínculo está ahí por razones más potentes que las que logramos ver.
Esta pregunta nos lleva, sin que lo captemos concientemente, a ponernos en el lugar de personas que, además de amarnos, ven la escena de una forma más objetiva. Tal vez, durante la adolescencia esto sea especialmente resistido e, irónicamente especialmente necesario. Sin embargo, en nuestra vida adulta, también puede ocurrir que la pregunta nos ayude a evaluar esa amistad, esa pareja, esa sociedad, de la forma en que lo harían personas que nos conocen y nos aman. Es verdad que, de adultos, deberíamos tener la capacidad de tomar nuestras propias decisiones. Pero eso no significa, necesariamente, que debamos ignorar lo que otros pueden contribuir a nuestro proceso de decisión.
Hace muchos años, un compañero de curso me hizo una pregunta que sólo cobró verdadero significado muchos años después. Yo le contaba de una nueva pareja, pero también le expresaba mis dudas sobre lo adecuado o no que pudiera ser mantener esta relación en el tiempo. Él me miró y me preguntó ¿se lo presentarías a tu mamá?
Cuando uno se enfrenta a esta pregunta, no sólo analiza su principal marco de referencia, la familia. También se pone inconscientemente en la perspectiva de los seres que le aman a uno y le desean lo mejor. Y puede ayudar a contestar la pregunta original ¿es adecuado? Es verdad que muchas veces tenemos conflictos y diferencias de opinión con la familia. Pero el vínculo está ahí por razones más potentes que las que logramos ver.
Esta pregunta nos lleva, sin que lo captemos concientemente, a ponernos en el lugar de personas que, además de amarnos, ven la escena de una forma más objetiva. Tal vez, durante la adolescencia esto sea especialmente resistido e, irónicamente especialmente necesario. Sin embargo, en nuestra vida adulta, también puede ocurrir que la pregunta nos ayude a evaluar esa amistad, esa pareja, esa sociedad, de la forma en que lo harían personas que nos conocen y nos aman. Es verdad que, de adultos, deberíamos tener la capacidad de tomar nuestras propias decisiones. Pero eso no significa, necesariamente, que debamos ignorar lo que otros pueden contribuir a nuestro proceso de decisión.
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jueves, 8 de octubre de 2009
Nuestro camino para corregir el peso
Lo primero que debemos comprender es que no hay un camino único. Las razones por las que no tenemos el peso correcto son variadas. Y los caminos de solución deben ser consistentes con el problema de base.
Píldoras para el apetito
Cuando la persona tiene un apetito desmedido, come mucho de todo, sin discriminación ninguna, pueden ser útiles, pero sólo durante el proceso de cambio de hábitos. Sin embargo, estos casos son los menos frecuentes, por lo general el problema está en otro lado.
Píldoras para bajar de peso
No existen píldoras cuyo efecto principal sea bajar de peso. De hecho, se han usado medicamentos que producen pérdida de agua o laxantes y que reducen el número de kilos en la pesa, pero a costa de deshidratar a la persona o de vaciar el intestino completamente en un día, en circunstancias de que eso debería ocurrir en varios días.
Sin embargo, hay algunos medicamentos que usados correctamente pueden producir baja de peso como una consecuencia de la corrección de un defecto metabólico de base. El tratamiento de la resistencia a la insulina y el tratamiento del hipotiroidismo pueden inducir, en ocasiones, una reducción del peso corporal. Pero sólo puede ocurrir cuando se está corrigiendo el defecto mencionado y no al usar estos medicamentos en personas sanas.
Disciplina
Ésta es, probablemente, la mejor herramienta. Muchas personas suben de peso porque seleccionan mal sus alimentos y/o hacen ayunos largos. Sucede con mucha frecuencia que la persona consume sólo algunos de los nutrientes que necesita el organismo, por lo que sienten hambre permanentemente. El organismo solicita los alimentos que le faltan, y mientras no reciba los nutrientes adecuados no cesará el hambre. Aunque se usen medicamentos para frenar el apetito, no se alcanzará el éxito si no se le ofrece al organismo las sustancias que requiere. El cambio de hábitos, así, es cardinal. Por otro lado, los ayunos largos echan a andar mecanismos de ahorro de energía que facilitan subir de peso. Corregir estos elementos solucionará la mayor parte de los casos de sobrepeso.
Ejercicio
El ejercicio no es, meramente, una manera de aumentar el gasto energético, aunque sí puede hacerlo. El ejercicio armoniza el metabolismo de las grasas y de los azúcares, lo que también ayuda a corregir el peso. Y ayuda con la parte estética, que suele ser una de las motivaciones para bajar de peso.
Por último, independiente de cuál sea el (o los) método(s) seleccionado(s), no debemos usar la pesa como diosa. Deseamos perder depósitos de grasa, no músculo. Puede ocurrir que subamos de peso el primer tiempo si estamos reemplazando grasa por músculo; porque el músculo, que está aumentando, pesa más que la grasa que está disminuyendo.
Píldoras para el apetito
Cuando la persona tiene un apetito desmedido, come mucho de todo, sin discriminación ninguna, pueden ser útiles, pero sólo durante el proceso de cambio de hábitos. Sin embargo, estos casos son los menos frecuentes, por lo general el problema está en otro lado.
Píldoras para bajar de peso
No existen píldoras cuyo efecto principal sea bajar de peso. De hecho, se han usado medicamentos que producen pérdida de agua o laxantes y que reducen el número de kilos en la pesa, pero a costa de deshidratar a la persona o de vaciar el intestino completamente en un día, en circunstancias de que eso debería ocurrir en varios días.
Sin embargo, hay algunos medicamentos que usados correctamente pueden producir baja de peso como una consecuencia de la corrección de un defecto metabólico de base. El tratamiento de la resistencia a la insulina y el tratamiento del hipotiroidismo pueden inducir, en ocasiones, una reducción del peso corporal. Pero sólo puede ocurrir cuando se está corrigiendo el defecto mencionado y no al usar estos medicamentos en personas sanas.
Disciplina
Ésta es, probablemente, la mejor herramienta. Muchas personas suben de peso porque seleccionan mal sus alimentos y/o hacen ayunos largos. Sucede con mucha frecuencia que la persona consume sólo algunos de los nutrientes que necesita el organismo, por lo que sienten hambre permanentemente. El organismo solicita los alimentos que le faltan, y mientras no reciba los nutrientes adecuados no cesará el hambre. Aunque se usen medicamentos para frenar el apetito, no se alcanzará el éxito si no se le ofrece al organismo las sustancias que requiere. El cambio de hábitos, así, es cardinal. Por otro lado, los ayunos largos echan a andar mecanismos de ahorro de energía que facilitan subir de peso. Corregir estos elementos solucionará la mayor parte de los casos de sobrepeso.
Ejercicio
El ejercicio no es, meramente, una manera de aumentar el gasto energético, aunque sí puede hacerlo. El ejercicio armoniza el metabolismo de las grasas y de los azúcares, lo que también ayuda a corregir el peso. Y ayuda con la parte estética, que suele ser una de las motivaciones para bajar de peso.
Por último, independiente de cuál sea el (o los) método(s) seleccionado(s), no debemos usar la pesa como diosa. Deseamos perder depósitos de grasa, no músculo. Puede ocurrir que subamos de peso el primer tiempo si estamos reemplazando grasa por músculo; porque el músculo, que está aumentando, pesa más que la grasa que está disminuyendo.
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miércoles, 7 de octubre de 2009
¿vale la pena amar así?
No todos tienen la suerte de tener cerca a todas las personas que aman. Algunos aman intensamente a personas que están lejos o que no los incluyen en sus vidas. ¿Vale la pena amar así?
Respecto a la distancia física he escuchado muchas opiniones encontradas al respecto. Algunas personas dicen que algunos vínculos nunca se destruyen, haya distancia o no. Otros dicen que la distancia destruye todos los vínculos de a poco. Puede que todos tengan algo de razón. Cuando hay distancia, hay lealtades que son menos evidentes, hay menos conciencia de las necesidades reales del otro. Pero, por otro lado, cuando amamos, el poder de esta fuerza no reconoce distancias y es capaz de llegar al otro lado del planeta para decirle al oído al ser amado: “Ten fuerzas, hoy va a ser un buen día”
Respecto a la distancia emocional tal vez haya más consenso en el sentido de que no vale la pena amar así. Algunos dicen que sólo si hay amor en ambas direcciones vale la pena llamarlo amor. Sin embargo, me parece importante distinguir entre amar y “querer tener”. El amor es una fuerza creativa que potencia todos los aspectos positivos de la vida. Es el anhelo puro y desinteresado de que el otro esté bien. “Querer tener” es un simple deseo, más humano, más egoísta, más pedestre, si se quiere. Y puede ser legítimo en aquellas ocasiones donde este amor es correspondido. En este contexto, amar se justifica siempre, porque las buenas voluntades mejoran el planeta. “Querer tener”, en cambio, puede ser que no aporte bienestar a ninguna de las partes.
El amor puede ser derramado al mundo sin necesidad de esperar que regrese algo a cambio. Y todos podemos hacerlo. Hacia seres que son parte importante de nuestros sueños o hacia el resto de los humanos, sin nombre, sin rostro, por el sólo deseo de mejorar nuestra humanidad. Todo lo que brote de nuestras conciencias volverá a nosotros de alguna forma. Elijamos que eso sea amor, armonía, esperanza. Pensemos positivo para crear un mundo mejor, amemos lo que somos, lo que tenemos, esa unidad universal en la que participamos todos, siempre vale la pena.
Respecto a la distancia física he escuchado muchas opiniones encontradas al respecto. Algunas personas dicen que algunos vínculos nunca se destruyen, haya distancia o no. Otros dicen que la distancia destruye todos los vínculos de a poco. Puede que todos tengan algo de razón. Cuando hay distancia, hay lealtades que son menos evidentes, hay menos conciencia de las necesidades reales del otro. Pero, por otro lado, cuando amamos, el poder de esta fuerza no reconoce distancias y es capaz de llegar al otro lado del planeta para decirle al oído al ser amado: “Ten fuerzas, hoy va a ser un buen día”
Respecto a la distancia emocional tal vez haya más consenso en el sentido de que no vale la pena amar así. Algunos dicen que sólo si hay amor en ambas direcciones vale la pena llamarlo amor. Sin embargo, me parece importante distinguir entre amar y “querer tener”. El amor es una fuerza creativa que potencia todos los aspectos positivos de la vida. Es el anhelo puro y desinteresado de que el otro esté bien. “Querer tener” es un simple deseo, más humano, más egoísta, más pedestre, si se quiere. Y puede ser legítimo en aquellas ocasiones donde este amor es correspondido. En este contexto, amar se justifica siempre, porque las buenas voluntades mejoran el planeta. “Querer tener”, en cambio, puede ser que no aporte bienestar a ninguna de las partes.
El amor puede ser derramado al mundo sin necesidad de esperar que regrese algo a cambio. Y todos podemos hacerlo. Hacia seres que son parte importante de nuestros sueños o hacia el resto de los humanos, sin nombre, sin rostro, por el sólo deseo de mejorar nuestra humanidad. Todo lo que brote de nuestras conciencias volverá a nosotros de alguna forma. Elijamos que eso sea amor, armonía, esperanza. Pensemos positivo para crear un mundo mejor, amemos lo que somos, lo que tenemos, esa unidad universal en la que participamos todos, siempre vale la pena.
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domingo, 4 de octubre de 2009
Conversemos
Cuando existe amor todo puede mejorar. Nuestras vidas, nuestros sueños, nuestro placer, nuestra confianza, nuestro desempeño. Pero ese amor no es una capa que cae desde el cielo sobre nuestros hombros para lucirla como artículo de moda o símbolo de poder. Es una puerta que el universo nos abre a un proceso creativo que debemos defender y cuidar. Los malos entendidos, las malas interpretaciones pueden arreglarse si se conversa adecuadamente, sin exigencias, sin drama innecesario y a tiempo. El amor es un vínculo que fluye en ambas direcciones y se quiebra si no hay balance. Cuando una de las dos personas no quiere ceder, o quiere controlar, no se puede construir el necesario diálogo. Es un trabajo de a dos. Sea que estemos hablando de relación padre-hijo, amiga-amiga, marido-mujer o la que sea, hay dos partes responsables que deben dar lo mismo que esperan. Con un respeto infinito por lo que el otro desea, sueña, espera o necesita. Cuando hay amor esto fluye fácil. Ninguno de los dos espera controlar o manipular al otro, ninguno de los dos espera imponer, al otro, ambiciones que son propias; ambos entienden que la otra persona es un individuo independiente, con experiencias distintas e interpretaciones diferentes de la vida y sus eventos.
¿Pareciera que nuestra relación no está fluyendo así? Conversemos. Tal vez sólo sea una mala interpretación. O tal vez, por respeto al otro, habrá que abrir caminos diferentes porque ninguno debe subordinarse al otro por un capricho. La única manera de descubrir estas sutilezas es conversar. Primero con nuestros propios corazones, para averiguar qué necesitamos, qué anhelamos, qué podemos dejar ir, en qué podemos ceder. Y después con el amigo, la pareja, la hija. Pero conversemos, mientras está la posibilidad. Porque a veces, por más que queramos recuperar la cercanía perdida, la oportunidad se ha ido y la otra persona ya no desea escuchar. Y tal vez hayamos perdido amor, la única pérdida verdadera que podemos tener en la vida.
¿Pareciera que nuestra relación no está fluyendo así? Conversemos. Tal vez sólo sea una mala interpretación. O tal vez, por respeto al otro, habrá que abrir caminos diferentes porque ninguno debe subordinarse al otro por un capricho. La única manera de descubrir estas sutilezas es conversar. Primero con nuestros propios corazones, para averiguar qué necesitamos, qué anhelamos, qué podemos dejar ir, en qué podemos ceder. Y después con el amigo, la pareja, la hija. Pero conversemos, mientras está la posibilidad. Porque a veces, por más que queramos recuperar la cercanía perdida, la oportunidad se ha ido y la otra persona ya no desea escuchar. Y tal vez hayamos perdido amor, la única pérdida verdadera que podemos tener en la vida.
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martes, 22 de septiembre de 2009
Ya… ¿y ahora qué hago con este cuerpo?
En primer lugar… Acéptese... Todos tenemos características positivas que podemos apreciar en nosotros mismos. No se trata de parecer mejor que los otros o de hacer ver a los demás como “peores”. Se trata, simplemente, de valorar ese lugar en el universo que nos corresponde. Todos traemos talentos y limitaciones que tienen que ver con la misión que debemos cumplir y eso nos hace únicos e irremplazables.
Manténgase alerta para mejorar. Cuidado con sobrevalorar las apariencias, hablo de mejorar en un sentido más profundo, no de correr tras el cirujano plástico.
Hágase cargo de su felicidad, la responsabilidad sobre su destino le dará la satisfacción de saber que su éxito es suyo, producto de su esfuerzo.
Busque Soluciones. No se queje, no culpe, no critique, no desprecie la vida que le tocó vivir, simplemente busque soluciones.
Confíe. …Busque amigos, hable de sus sentimientos, escuche, pida ayuda.
A veces es difícil confiar, cuando nos han traicionado, cuando arrastramos dolores que no se han enfriado. Pero debemos hacer el esfuerzo, quien no confía, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relación.
Nunca pierda el buen humor. Puede ser un puente poderoso hacia quienes queremos, puede alivianarnos el camino o simplemente… hacernos sonreír.
Manténgase alerta para mejorar. Cuidado con sobrevalorar las apariencias, hablo de mejorar en un sentido más profundo, no de correr tras el cirujano plástico.
Hágase cargo de su felicidad, la responsabilidad sobre su destino le dará la satisfacción de saber que su éxito es suyo, producto de su esfuerzo.
Busque Soluciones. No se queje, no culpe, no critique, no desprecie la vida que le tocó vivir, simplemente busque soluciones.
Confíe. …Busque amigos, hable de sus sentimientos, escuche, pida ayuda.
A veces es difícil confiar, cuando nos han traicionado, cuando arrastramos dolores que no se han enfriado. Pero debemos hacer el esfuerzo, quien no confía, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relación.
Nunca pierda el buen humor. Puede ser un puente poderoso hacia quienes queremos, puede alivianarnos el camino o simplemente… hacernos sonreír.
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domingo, 20 de septiembre de 2009
Somos dueños de nuestro cuerpo
Lo que hagamos de nuestro cuerpo es el resultado de las decisiones que tomamos a diario.
Somos dueños de elegir a quien acariciar, con quien hacer el amor, a quien evitar. También lo somos de elegir subir por el ascensor o por la escala, de salir a caminar o quedarnos aferrados al control remoto. No podemos culpar a otros si alguna de estas decisiones no fue acertada… aunque podemos corregirla en oportunidades futuras.
Está en nuestras manos desarrollar un cuerpo con el que podamos sentirnos cómodos. Cuidemos nuestro organismo, porque hace posible que cumplamos nuestra misión, que disfrutemos del placer… es la herramienta para hacer nuestro camino y llegar a descubrir la felicidad.
Alimentarse bien es el primer paso. Seleccionar alimentos saludables y dejar pasar aquellos que nos hacen daño. No hablo de adelgazar, engordar o modificar centímetros, sino de no darle menos trabajo a nuestro organismo, de cuidar nuestro nivel de energía.
El descanso nos permite recuperar las energías gastadas durante el día. Duerma bien, no importa que haya tenido un día laboral o de esparcimiento. El número de horas de sueño necesarias varía de persona en persona, pero cada cual sabe, más o menos, cuánto requiere dormir cada noche para estar bien.
Observe su postura. A unos nos cuesta más que a otros mantenerla en forma correcta, pero la ayuda de nuestros seres queridos nos puede permitir hacer la costumbre. Esto desgastará menos nuestro sistema músculo-esquelético.
Sea el maestro de sus gestos. Los gestos, como nuestra postura, van modelando nuestra relación con el entorno. Sonría. Es imposible mantener la amargura mucho rato si comenzamos a sonreír. Y nuestro día va a mejorar aún más cuando nos sonrían de vuelta.
El lenguaje parece más sutil, pero seleccionar las expresiones que usaremos nos conducirá por el camino que deseamos (o por aquel que no queremos, si no ponemos esmero es nuestra elección)
Independientemente de las habilidades físicas con que hayamos nacido, siempre habrá alguna forma de hacer ejercicio. Con seguridad habrá alguna actividad agradable que podemos practicar, pasear con el perro, salir en bicicleta con el hijo o la hija, caminar con la pareja, inscribirse en el gimnasio con algún amigo, jugar al tenis con alguien de la oficina…
Revisemos los hábitos que podemos cambiar para tratarnos mejor. Tal vez podamos usar la escalera en vez del ascensor, llevar menos trabajo a casa, beber menos, caminar parte del camino al trabajo, dejar de fumar, administrar mejor nuestro tiempo, jugar más.
Por último, y tal vez lo más importante, debemos velar porque nuestro cuerpo haga lo que nuestro espíritu desea y no se deje llevar por los estímulos equivocados. Ni esos instintos que a veces parecen dominarnos, ni esas personas que intentan inducir conductas que les benefician a ellos…Nosotros somos los dueños de nuestro cuerpo.
Somos dueños de elegir a quien acariciar, con quien hacer el amor, a quien evitar. También lo somos de elegir subir por el ascensor o por la escala, de salir a caminar o quedarnos aferrados al control remoto. No podemos culpar a otros si alguna de estas decisiones no fue acertada… aunque podemos corregirla en oportunidades futuras.
Está en nuestras manos desarrollar un cuerpo con el que podamos sentirnos cómodos. Cuidemos nuestro organismo, porque hace posible que cumplamos nuestra misión, que disfrutemos del placer… es la herramienta para hacer nuestro camino y llegar a descubrir la felicidad.
Alimentarse bien es el primer paso. Seleccionar alimentos saludables y dejar pasar aquellos que nos hacen daño. No hablo de adelgazar, engordar o modificar centímetros, sino de no darle menos trabajo a nuestro organismo, de cuidar nuestro nivel de energía.
El descanso nos permite recuperar las energías gastadas durante el día. Duerma bien, no importa que haya tenido un día laboral o de esparcimiento. El número de horas de sueño necesarias varía de persona en persona, pero cada cual sabe, más o menos, cuánto requiere dormir cada noche para estar bien.
Observe su postura. A unos nos cuesta más que a otros mantenerla en forma correcta, pero la ayuda de nuestros seres queridos nos puede permitir hacer la costumbre. Esto desgastará menos nuestro sistema músculo-esquelético.
Sea el maestro de sus gestos. Los gestos, como nuestra postura, van modelando nuestra relación con el entorno. Sonría. Es imposible mantener la amargura mucho rato si comenzamos a sonreír. Y nuestro día va a mejorar aún más cuando nos sonrían de vuelta.
El lenguaje parece más sutil, pero seleccionar las expresiones que usaremos nos conducirá por el camino que deseamos (o por aquel que no queremos, si no ponemos esmero es nuestra elección)
Independientemente de las habilidades físicas con que hayamos nacido, siempre habrá alguna forma de hacer ejercicio. Con seguridad habrá alguna actividad agradable que podemos practicar, pasear con el perro, salir en bicicleta con el hijo o la hija, caminar con la pareja, inscribirse en el gimnasio con algún amigo, jugar al tenis con alguien de la oficina…
Revisemos los hábitos que podemos cambiar para tratarnos mejor. Tal vez podamos usar la escalera en vez del ascensor, llevar menos trabajo a casa, beber menos, caminar parte del camino al trabajo, dejar de fumar, administrar mejor nuestro tiempo, jugar más.
Por último, y tal vez lo más importante, debemos velar porque nuestro cuerpo haga lo que nuestro espíritu desea y no se deje llevar por los estímulos equivocados. Ni esos instintos que a veces parecen dominarnos, ni esas personas que intentan inducir conductas que les benefician a ellos…Nosotros somos los dueños de nuestro cuerpo.
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